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Tendencias en formación de idiomas 2020

Olga Campoy

Por Olga Campoy. Síguenos: LinkedIn Facebook Twitter
Partner and Sales Executive
Publicado el 02/01/2020


Las tendencias se suceden cada vez con mayor rapidez en todos los sectores profesionales. Crear necesidades se está convirtiendo en un estilo de vida y requerimos novedades constantes con el deseo de mejorar y de demostrar que estamos al día, a veces sin pararnos a pensar qué es la innovación o qué debemos cambiar para ser más eficientes.

Por tanto, las tendencias en formación de idiomas para empresas pueden ser, a veces, mera publicidad de nuevos productos que en el fondo no son tan nuevos, aunque su aspecto exterior nos haga creer lo contrario. Queremos oír que nuestros equipos pueden aprender inglés sin esfuerzo, jugando y rápidamente. Con metodologías de formación flexibles, baratas (incluso gratuitas) y fáciles de utilizar desde cualquier dispositivo. No nos autoengañemos y veamos qué piensan muchas personas responsables de departamentos de RRHH sobre la formación de idiomas.

 

Tendencias generales en formación de idiomas para empresas

Estas son a grandes rasgos las tendencias generales de las organizaciones en cuanto a formación:

  1. Priorizan los servicios frente a los productos. Las empresas que buscan resultados, y que sus equipos aprendan idiomas para mejorar su rendimiento y transformar la organización, no compran cursos estándar. Buscan proveedores que les den un servicio de formación, que se comprometan y que se adapten a sus necesidades. Apuestan por aprendizaje just-in-time o por aprender haciendo, o sea contenidos relevantes para poder aplicar desde el primer momento.
  2. Ven a las personas trabajadoras como responsables de su propia formación. La autodisciplina es clave para que las personas se comprometan con su aprendizaje. Dichas personas deben ver la formación de idiomas como desarrollo personal, por lo que tener un motivo claro y vislumbrar cuáles serán los beneficios de ese aprendizaje, será primordial para ellas.
  3. Quieren que el alumnado sea el centro o protagonista de la formación. Cada perfil profesional o cada colectivo tiene un nivel de inglés (u otro idioma) y un objetivo distinto. Demandan el proveedor que mejor se adapte a sus necesidades y que ponga a su disposición diferentes herramientas para que la formación de idiomas sea un éxito.
  4. Ya no piensan que el e-learning es la solución para todo. Aunque parecía que a principios del XXI el e-learning iba a ser la gran revolución, tiene algunos inconvenientes que todavía no se han superado: hay plataformas que son meros contenedores de materiales y, sin una correcta tutorización, corren el peligro de que el abandono sea muy alto; los contenidos no siempre son de calidad ni están muy actualizados, ya que ello requiere una alta inversión de tiempo y dinero. Y, en tercer lugar, genera una gran dependencia tecnológica por lo que cualquier dificultad técnica supondrá un inconveniente para finalizar la formación con éxito. Por los motivos citados, la tecnología para aprender idiomas debe estar al servicio de las personas. Y sólo debe ser una herramienta más, que les ayude en su proceso de aprendizaje.
  5. Apuestan por la formación sugerida, no obligatoria. Dar libertad a las personas para que sean las que decidan si van apuntarse a la formación de idiomas puede ser muy positivo porque seguramente el nivel de motivación será mayor. Pero sólo valdrá la pena ofrecer cursos cuando se demuestre el grado de compromiso, viendo el porcentaje de finalización de los cursos, tanto si hablamos de formación de idiomas como beneficio social o como formación de idiomas estratégica. En cualquier caso, las personas responsables de los diferentes departamentos deberán sugerir y consensuar con RRHH qué formación de idiomas es la más conveniente. En conclusión, lo más importante es buscar formación a medida y sobre todo filtrar a aquellos participantes que muestren mayor implicación y por tanto mayor probabilidad para finalizar los cursos.
  6. Confían en la combinación de aprendizajes: formal, informal y social. Se sabe que no todas las personas aprenden de la misma manera, ni todo el conocimiento o habilidades se puede aprender con la misma metodología. Con el aprendizaje de idiomas, combinar formación formal (un curso presencial, virtual u online) con la práctica del idioma en el puesto de trabajo o en entornos de ocio (offline o a través de redes sociales), se observa un mayor el progreso. Esta combinación hace que las personas sientan que están llevando a cabo una inmersión lingüística.

 

Ventajas y desventajas de las diferentes soluciones pedagógicas en formación de idiomas para empresas

  1. Formación presencial. Aunque no representa ninguna novedad, por ser un tipo de formación tradicional, sigue teniendo valor sobre todo combinada con otras soluciones pedagógicas. Es importante que el profesorado de idiomas esté especializado en el entorno empresarial y que entienda el reto que supone a los profesionales de diferentes sectores y responsabilidades adquirir nuevas habilidades lingüísticas. Role-plays y trabajar con materiales reales son actividades alejadas de la dinámica tradicional de una academia de idiomas, dónde lo que se busca es que el alumnado vaya pasando de nivel, no tanto que aplique diariamente lo que aprende a su puesto de trabajo.
  2. E-learning. En esta categoría podemos hablar de los cursos online o de las plataformas con repositorios de contenido.  Los cursos online tienen más éxito o menos dependiendo del perfil de la persona. Para niveles bajos tiene ciertas ventajas ya que fomenta el aprendizaje de las estructuras gramaticales básicas, vocabulario, así como pronunciación, pero para que haya éxito de finalización es imprescindible contar con una buena tutorización y dinamización para hacer seguimiento.
  3. Formación de idiomas virtual o telefónica. Cada perfil profesional o cada colectivo tiene un nivel de idioma y un objetivo distinto. Para aquellos puestos que precisan de contenidos muy específicos, y para personas que ya poseen una buena base del idioma (alrededor de un intermediate o B1), la formación one-to-one telefónica o virtual es muy recomendable porque aporta una mayor flexibilidad y una amplia selección en cuanto a la duración de las sesiones. También para personas que están ubicadas en localizaciones donde es difícil encontrar profesorado experto las clases virtuales individuales o en grupos muy reducidos son una excelente solución.
  4. Microlearning y píldoras formativas. Según la empresa Snackson,es una estrategia de formación en la que las ideas clave son la base para construir el aprendizaje. Los contenidos se presentan en pequeñas píldoras, y se centran en el núcleo de la información”. Por tanto, es una manera de aprender just-in time. Esta infografía de Snackson sintetiza los fundamentos básicos del microlearning.
  5. Gamificación. Según Wikipedia es una "técnica de aprendizaje que traslada la mecánica de los juegos al ámbito educativo-profesional con el fin de conseguir mejores resultados". Dependiendo de los contenidos y perfil de las personas puede ser una buena manera de aprender si las éstas son competitivas porque fomenta la motivación y puede generar una mayor comunicación entre colectivos. Pero también tiene sus desventajas: si la persona no es competitiva y no le gusta la idea de ser valorada públicamente puede convertirse en una experiencia desagradable, que causará el rechazo a aprender.

 

Conclusión: ¿Cuál es la mejor tendencia para el aprendizaje de idiomas? ¿Qué metodología es la que más éxito tendrá en mi organización?

Podemos concluir con las palabras de Francesc Camps, director de la empresa dedicada a la innovación y el conocimiento Eral Group, que: “Todas y cada una de estas dinámicas pueden ser altamente interesantes en función del contexto, el momento, el motivo o la argumentación dada. Y yendo más allá, en función de cómo es la persona (…). Poner la metodología en función de la persona es una forma de minimizar las habituales barreras que puedan surgir antes, durante y después de la formación: esto no va conmigo, no me atrevo, es imposible o ya lo hemos intentado.” [Casamayor, Gregorio; Ramos, Toni (coords.) (2019). Ecosistemas de aprendizaje. Barcelona: Editorial UOC. (Cap III, pág. 115)].

Y como ya se puede intuir no hay respuesta correcta. Comparto con Francesc Camps que aplicar estas tendencias sin tener en cuenta a las personas puede ser: “una visión demasiado simplista y enfocada a modas, tendencias y discursos a menudo vacíos y motivados por el supuesto valor de lo nuevo, innovador o diferente.”

¿Cómo elegís la formación de idiomas en vuestra organización? ¿En función de qué? Estaré encantada de leer tus comentarios a continuación.

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