El modelo 70-20-10 aplicado a los idiomas El modelo 70-20-10 aplicado a los idiomas

El modelo 70-20-10 aplicado a los idiomas

Matthew Ray

Por Matthew Ray. Síguenos: LinkedIn Facebook Twitter
Partner and General Manager
Publicado el 04/02/2020


El modelo 70-20-10 aplicado a los idiomas

El modelo de aprendizaje 70-20-10 se ha convertido en tendencia en los últimos años. Hay artículos en blogs, profesionales que publican sobre ello en LinkedIn y Twitter, y ha aparecido con frecuencia en diferentes medios de comunicación. Este modelo sostiene que las personas obtienen el 70% de su conocimiento del trabajo o experiencia que adquieren a diario (aprendizaje experiencial), el 20% de las interacciones con otras personas (aprendizaje social) y el 10% de cursos presenciales u online (aprendizaje formal).

Antes de explicarte por qué me gusta aplicar este modelo al aprendizaje de idiomas, voy a revisar la investigación que condujo a su creación y lo que encuentro problemático sobre el modelo.

 

Investigación defectuosa

Los números (70%, 20% y 10%) hacen que parezca que esta ecuación se base en una investigación científica. La verdad es que no hay datos empíricos para apoyar este modelo. El solo hecho de que los números salieran tan perfectos, en múltiplos de diez, hace que uno se pregunte hasta qué punto es una investigación científica. 

El modelo fue desarrollado hace unos 30 años por el Centro para el Liderazgo Creativo. Se realizó una encuesta cualitativa a cerca de 200 personas que ocupaban cargos de responsabilidad, quienes describieron cómo habían aprendido nuevas estrategias de dirección y gestión de empresa mientras trabajaban. En primer lugar, debemos cuestionar la precisión de las personas a la hora de autoevaluarse sobre sus propias competencias y habilidades. Y, por otro lado, en la muestra del estudio solo se incluyó a personas de un cierto nivel profesional; sin embargo, los resultados se han extrapolado a otros contextos y parecen aplicables a todas las personas y a todo tipo de aprendizajes. Pero, en realidad, no sabemos si este modelo 70-20-10 es preciso para todas las personas o todos los tipos de formación/aprendizaje.

La conclusión a la que he llegado es que, desde un punto de vista científico, debemos coger el modelo 70-20-10 con pinzas. Y es que no hay investigaciones rigurosas que respalden su validez. A pesar de ello, creo que nadie discutiría el beneficio de una formación (especialmente la formación de idiomas en empresas) desde diversos enfoques de aprendizaje.

Independientemente de si crees en este modelo, o de si te gusta o no, es probable que estés de acuerdo con la idea de que el aprendizaje efectivo de idiomas debe incluir métodos y actividades experienciales, sociales y formales; especialmente cuando hablamos de aprendizaje de idiomas en empresas, donde los  idiomas deben aplicarse al puesto de trabajo.

 

¿Por qué me gusta el modelo de aprendizaje 70-20-10 para el aprendizaje de idiomas en la empresa?

Desde la década de los 70, se han realizado miles de estudios sobre la adquisición de un segundo idioma. De esas investigaciones surgió el concepto de lingüística aplicada; es decir, la parte de la lingüística que aplica dicha disciplina al aprendizaje de idiomas y a la formación en el aula; y la verdad es que lo que hacemos en el aula ha mejorado mucho desde los 70 (sin mencionar los progresos derivados de los avances tecnológicos surgidos en el siglo XXI).

Y si hay un tema recurrente que surge de las investigaciones que he mencionado antes sobre la adquisición de un segundo idioma, es la importancia de "contextualizar el idioma" durante el proceso de aprendizaje. Es decir, poner más énfasis en la comunicación en situaciones de la vida real, en lugar de centrarse en las reglas gramaticales, el aprendizaje memorístico del vocabulario y la traducción. En lugar de hablar sobre el segundo idioma, deberíamos hablar en el segundo idioma (o lo que es lo mismo, comunicarnos).

Dicho lo anterior, añadiría que la parte "académica" del aprendizaje de un idioma (la gramática, el vocabulario, las funciones, etc.) son muy importantes. Sin embargo, no deberían ser el foco principal de la formación de idiomas. Esta parte más académica se puede tratar fuera de clase (con tareas semanales), por lo que podemos reservar tiempo en clase para actividades comunicativas más contextualizadas. Y cuando se trata del aprendizaje de idiomas en empresas el enfoque debería ser la comunicación.

 

Mi versión del modelo 70-20-10

No he llevado a cabo investigaciones académicas que apoyen o refuten el modelo 70-20-10, pero desde mi experiencia, estoy completamente de acuerdo con poner menos énfasis en la parte formal de la formación; y especialmente si hablamos de aprendizaje de idiomas en un contexto corporativo.

En otras palabras, usar el idioma (desde el principio) es más importante que hablar sobre el idioma. Por ejemplo, hablar con otras personas en inglés u otro idioma que estés aprendiendo (aprendizaje social), trabajar o viajar (aprendizaje experiencial), ver series en Netflix (aprendizaje experiencial), enviar mensajes de texto a colegas de otros países (aprendizaje experiencial /social), etc.

Dicho esto, la formación académica formal en el aula puede ser muy efectiva con personas adultas, especialmente con niveles bajos. Cuanto más bajo es el nivel, más beneficiosa es la formación formal para aprender idiomas. Es decir, una persona principiante puede beneficiarse en gran medida de una lección enfocada en la gramática, mientras que una persona con nivel intermedio alto podría revisar fácilmente la gramática por su cuenta y, en clase, centrarse en practicar las estructuras del lenguaje que ya ha trabajado en casa, por su cuenta. Cuanto más alto es el nivel, menos aprendizaje formal se necesita; esto se representa en este gráfico:

modelo 70-20-10 aprendizaje de idiomas

 

Entonces, tal vez en lugar de un 70-20-10 teórico, podría ser algo así:

A1-A2

B1-B2

C1-C2

Experiencial

Social

Formal

Experiencial

Social

Formal

Experiencial

Social

Formal

35

25

40

40

40

20

50

45

5

 

Nuevamente, esto no se basa en ninguna investigación académica, sino en mi experiencia (como se puede ver por los números redondeados que he incluido en la tabla anterior). Y podría ser una guía coherente para cualquier organización (y para empresas de formación de idiomas) cuando plantean el contenido y la estructura del plan de formación (ya sea presencial, online, virtual, por teléfono, etc.)

 

Las repercusiones de mis conclusiones para la formación de idiomas en empresas

Cuanto más alto sea el nivel, más experiencia (inmersión) y aprendizaje social deben incluirse en la formación. En el aprendizaje de idiomas, es difícil separar lo experiencial de lo social, ya que el uso del lenguaje generalmente implica interacción social, siendo experiencial al mismo tiempo. La conclusión principal es que, con los idiomas, el learning by doing es mucho más efectivo que aprender con actividades gramaticales.

Por ejemplo, trabajamos con clientes que solo permiten que las personas de sus equipos participen en la formación si tienen objetivos claros y necesitan el idioma para el puesto de trabajo. En estos casos, Ziggurat Escuela Corporativa de Idiomas diseña formación 75% experiencial/social para estas personas que deben dar presentaciones y participar en reuniones internacionales (presenciales o virtuales). En esta formación, el profesorado les ayuda a mejorar sus habilidades para dar presentaciones, mientras perfeccionan el inglés a la vez. De esta manera entrenan dos habilidades al mismo tiempo, que podrán transferir más tarde a una situación real de trabajo.

Si de verdad quieres que tu equipo aprenda inglés (o cualquier otro idioma), debes crear programas de formación práctica cuyo contenido refleje un modelo de aprendizaje que incluya aprendizaje experiencial, social y formal, incluyendo el learning-by-doing (aprender haciendo) desde el principio.

 

Reflexiones finales: el papel del alumnado

En este artículo me he centrado en la formación de idiomas en sí; es decir, en el tipo de actividades o la metodología que debería incluirse en un programa de idiomas: específicamente, formación formal, social y experiencial. Y aunque esto es muy importante, más significativo es todavía el proceso de aprendizaje, porque éste lo lleva a cabo cada persona: el profesorado forma, el alumnado aprende.

Si las personas de tu equipo se comprometen a aprovechar las clases de idiomas y hacer un esfuerzo por aprender, entonces la formación será un éxito, porque se convertirá en aprendizaje.

¿Qué opinas de mi interpretación del modelo de aprendizaje 70-20-10? ¿Crees que se puede aplicar en tu empresa? Déjame tus comentarios abajo.

 

The 70-20-10 Learning Model

In recent years there has been a virtual obsession with the 70-20-10 learning model. There are articles on blogs, professionals are posting about it on LinkedIn and Twitter and it has come up quite a bit in the press, in general. This model holds that individuals obtain 70 percent of their knowledge from experiences (experiential learning), 20 percent from interactions with other people (social learning), and 10 percent from courses and training (formal learning). Before going into why I like this model for learning languages, I would like to review the research that led to its creation and what I find to be problematic about the model.

 

Flawed Research

The numbers (70%, 20% and 10%) make it seem like this equation is based on very scientific research. The truth is, there is really no empirical data to support this model. Just the fact that the numbers came out so perfect, in exact multiples of ten, makes one wonder how ‘scientific’ the research really was. 

The model was developed about 30 years ago by the Center for Creative Leadership (https://www.ccl.org/). They used a qualitive survey with fewer than 200 executives, who described how they learned new management strategies on the job. In the first place, we have to question the accuracy of executives self-reporting about their own abilities/activities; furthermore, the sample size in the study only included executives of a certain professional level, yet the results have been extrapolated to be true of humans in general in all types of learning. We don’t really know if this 70-20-10 model is accurate for all humans or all forms of training/learning. 

The conclusion that I have come to is that, from a scientific point of view, we have to take this model with a grain of salt. There really is no hard-scientific research to support its validity. However, I don’t think anyone would argue with the attractiveness of training (especially corporate language training) including multiple types of learning focus. Whether you believe in this model or not, or whether you like this model or not, it’s likely that you would agree with the idea that effective language learning should involve a mixture of activities and methods that include experiential, social and formal learning; especially when we’re talking about language learning in corporations, where languages are being learned in order to be used

Why I like the 70-20-10 Learning Model for Corporate Language Training

Since the 1970s, there have been tens of thousands of studies done on second-language acquisition, the technical term for second-language learning. From that research came the concept of applied linguistics; that is, the discipline of applying what is learned in the linguistic academic research to the language learning and training in the classroom; and the truth is, what we do in the classroom has improved a lot since the 1970s (not to mention the improvements that have come from the technological advancements that have emerged in the last fifteen years or so).

If there’s a general theme that emerges from the aforementioned second-language-acquisition research, it’s the importance of “contextualizing the language” during the language-learning process. That is, put more emphasis on communication in real-life situations, rather than only focusing on grammar rules, rote learning of vocabulary and translation; instead of talking about the second language, we should be talking in the second language (i.e., communicating). 

I would argue that the “academic” parts of language learning (the grammar, the vocabulary, the functions, etc.) are very important. However, they should not be the main focus of language training, especially when it is corporate language training; communication should be the focus. And, actually, the “academic” part of language training can usually be dealt with outside of class (with weekly homework), so we can reserve class time for more contextualized communicative activities. 

My Version of the 70-20-10 Model

I have not carried out academic research that supports or refutes the 70-20-10 model, but from my experience I completely agree with giving the formal side of training less emphasis, in general; especially with language learning in a corporate context. In other words, using the language (from the very beginning) is more important than talking about the language; examples would be speaking with others in English, or another second language you are learning (social learning), working or travelling (experiential learning), watching series on Netflix (experiential learning), texting with colleagues in other countries(experiential/social learning), etc. 

Having said that, with adult language learners the formal, academic classroom training can be very important, especially at lower levels. The lower the level, the more beneficial the formal training is in language learning. That is, an absolute beginner can greatly benefit from a grammar-centred lesson, while an Upper Intermediate student could easily revise grammar on their own, and in class we can concentrate on practicing the language structures that were covered in the homework. The higher the level, then, the less formal training needed; this is represented in the simple graph below.

modelo 70-20-10

So maybe instead of a theoretical 70-20-10, it could be something like this:

A1-A2

B1-B2

C1-C2

Experiencial

Social

Formal

Experiencial

Social

Formal

Experiencial

Social

Formal

35

25

40

40

40

20

50

45

5

 

Again, this is not based on any academic research, but only on my experience (as you can tell by the nicely-rounded numbers I’ve included the table above). However, it is a coherent guide for corporations (and language-training organizations) when they are planning the content and structure for in-company language training (whether it be face-to-face, online, virtual, by telephone, etc.). 

The Repercussions of my Conclusions for Corporate Language Training

The higher the level, the more experiential (immersion) and social learning should be included in the training. In language learning, it’s hard to separate experiential from social, since using the language generally involves social interaction and it is experiential at the same time; but the important conclusion is that with languages, especially, learning by doing is much more effective than learning by grammar activities. 

We have clients that only allow employees to receive language training if they have clear objectives and need the language at work. So, for example, if they have a half dozen employees that have to give presentations in English and participate in meetings in English, then they set up a training with us. The training we set up is 75% experiential/social: that is, about 75% of the contact with our teacher is going to be used for working on presentation skills and improving general communication skills. If you really want your employees to learn English (or any other language), you must create practical training programmes whose content reflects a learning model that includes experiential, social and formal training. Include learning-by-doing from the very beginning.

Final Thoughts: the Role of the student

In this article I have focused on the language training itself; that is, the type of activities or the methodology that is included in a language-training programme; specifically, formal, social or experiential training. This, of course, is important; but even more important is the learning process… and learning takes place at the level of each employee/student. If employees are committed to taking advantage of the language-training and making an effort to learn, then the training will be successful. 


What do you think of my interpretation of the 70-20-10 Learning model? I would love to hear your thoughts. I invite you to make comments below.

Nueva llamada a la acción
Pinterest LinkedIn Share on Google+