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3 realidades sobre la formación no reglada que cambiará tu manera de ver el aprendizaje de idiomas

Olga Campoy

Por Olga Campoy. Síguenos: LinkedIn Facebook Twitter
Partner and Sales Executive
Publicado el 05/05/2021


3 realidades sobre la formación no reglada que cambiará tu manera de ver el aprendizaje de idiomas

¿Qué le pedirías al genio de la lámpara maravillosa: un título oficial de inglés o hablar con un excelente nivel de inglés?

Aunque es probable que elijas la segunda opción, tu respuesta dependerá de para qué lo necesites.

Antes de empezar una formación de idiomas, lo primero que debes preguntarte es:

  1. ¿Para qué quiero o necesito aprender inglés u otro idioma?
  2. ¿Qué me aportará ese aprendizaje y qué conseguiré?
  3. ¿Cuánto tiempo y dinero invertiré?

Podría enumerar diferentes motivos por lo que quizás quieras aprender idiomas: trabajar en una tienda de una localidad turística, viajar por el mundo, buscar trabajo en el extranjero, emprender en un proyecto en el que debas comunicarte con personas que hablan otras lenguas o estudiar un master en el que te exigen un segundo idioma.

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1. Para aprender idiomas no necesitas un curso oficial

Dependiendo de tu objetivo y tras contestar a las dos primeras preguntas, podrás definir qué tipo de curso te interesa y contratarlo. Para los ejemplos del párrafo anterior no necesitas una formación reglada que te proporcione un título oficial. Con un certificado de capacitación o demostrar a la práctica que sabes ese idioma será suficiente.

De hecho, el principal valor tanto de la formación no reglada, como el de la reglada, es que aprendas y apliques lo aprendido. Es decir, que el aprendizaje te capacite para cumplir el objetivo que te hayas propuesto. Una cosa es la formación y otra bien distinta el aprendizaje. La formación no es garantía de aprendizaje. Y el aprendizaje llega con tu compromiso, con acción y aplicando lo que te ofrece la formación. Si tienes en mente lo que podrás conseguir y cómo te sentirás cuando lo consigas, tienes más posibilidades de que haya aprendizaje y, por tanto, de que tengas éxito.

Los idiomas son una competencia que te abre puertas, tanto a nivel profesional como personal. Si tienes claro para qué quieres saber idiomas, la formación no reglada es tu aliada porque puedes encontrar variedad de cursos que se adaptan a tu nivel, horarios y presupuesto.

2. Tener un título oficial no garantiza que sepas usar el idioma

Seguro que hay centros privados en tu localidad donde estudiar presencialmente, aunque también puedes elegir entre una gran oferta de cursos online sin preocuparte por la ubicación.

Recuerda también que dispones de clases virtuales. Desde el inicio de la COVID-19 éstas han sustituido casi en su totalidad a las clases presenciales, ya que la calidad es la misma si el profesorado es experto y con amplia experiencia docente. Lo imprescindible en este caso es disponer de un dispositivo y una conexión a internet estable, y lo mejor es que te olvidas de los desplazamientos, con el ahorro de tiempo que ello supone.

Aquí tienes un listado de algunas ventajas de la formación no reglada de idiomas:
  1.  No suele haber requisitos para acceder al curso
  2. Puede servirte como base para presentarte a un examen oficial si lo necesitas
  3. Es fácil encontrar cursos específicos que se adapten a tus necesidades
  4. Puedes acceder a cursos con variedad de precios
  5. Elegir entre varias modalidades: cursos presenciales, online y virtuales
  6. Puedes optar por una formación continuada o intensiva, dependiendo de la urgencia y del tiempo que dispones


Un título no es sinónimo de saber. Si en tu CV pone que tienes un diploma de inglés o cualquier otro idioma, lo que importará realmente si te contactan para una entrevista es que demuestres tu nivel. Los títulos de idiomas que te sacaste hace años, no van a servir si no has seguido practicando el idioma.

 

3. La formación de idiomas no reglada puede ser de la misma calidad o mejor que un curso oficial

Para elegir una formación de idiomas no reglada, primero asegúrate de si necesitas un título oficial o no. A partir de aquí, estos son los puntos que deberías contrastar a la hora de hacer tu elección:

  1. Comprobar que la formación sea de calidad. Por ejemplo, hablando con alguien de tu confianza que haya hecho la misma formación.
  2. Preguntar por los programas o cursos y tener claro los beneficios que te van a aportar.
  3. Saber la experiencia docente y de qué titulación dispone el profesorado de la escuela.
  4. Valorar La duración y el coste que supondrá la formación. Si la formación se convierte en aprendizaje, no será un coste, sino una gran inversión y para ello es imprescindible tu compromiso para trabajar entre clases.
  5. Determinar si el curso se ajusta a tu nivel de urgencia. Consulta cuánto tiempo necesitarás para alcanzar el nivel que deseas en este artículo: Cuánto tiempo se tarda en aprender inglés.


Conclusión
El aprendizaje continuo es más importante que nunca y si creas un hábito y no dejas de estudiar te será más fácil adaptarte a cualquier situación. Aprender idiomas mejorará tu empleabilidad y te dará libertad porque multiplica tus posibilidades de trabajar en diversos lugares, fuera de tus fronteras, o quizá teletrabajar para organizaciones de cualquier rincón del mundo.

No esperes a encontrar al genio de la lámpara maravillosa y empieza hoy mismo a planificar tu aprendizaje de idiomas.

 

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